Tipos curiosos de Santeña; ‘Cohete’


 Antonio Cohete -o El Codeera hijo de Filomena La Coheta y hermano por tanto de Marañales, (el que chupaba el azúcar de las tortas que la madre vendía).

 Pero había varias hermanas también y una de ellas, la menor, muy agraciada, pasó una temporada en Madrid trabajando de niñera con una acaudalada familia. A su regreso de la capital del oso y el madroño, venía la chica tan mona y bien arregladita que parecía una chocolatina por la que todos los jóvenes de la localidad suspiraban. Hablaba finolis y no paraba de ensalzar las grandezas de la gran urbe así como la diversidad de oportunidades que ofrecía para la gente joven. Mostraba también algunas prendas que había adquirido allá y, entre ellas, llamaron la atención de Juanillo El Posaero (amigo de la familia y siempre presente en cuantas situaciones pudieran derivar en mascarada) unos elegantísimos zapatos femeninos de última moda. El joven alabó el exquisito gusto de la moza, su acertada elección y le deseó muchísima “salud para romperlos”. Pero, ávido de alguna novedad que pudiera proporcionarle un rato de ‘cojoneo’, preguntó a la muchacha:

––“Y ¿no le has traído nada a tu Antonio”?

La joven, del modo más noble e ingenuo, contestó:

––“Claro que sí. Le he traído dos chaquetas y unos zapatos del señorico, ya usados pero en muy buenas condiciones”.

En ese preciso instante, procedente de lo alto de la cámara, sonó la voz cabreada del Code que decía:

––“Si estuvieras en lo ancho de la calle no te hubieras enterado si los zapatos y las chaquetas que me han traído son de lance o no lo son. Porque una cosa tengo por segura, y es que, dentro de cinco minutos, hasta los sordos de Almería van a saber que los ‘mochos’ y la chaqueta que lleva puesta El Code son de un señorico de Madrid.
¡So sinvergüenza!”