Los del 67 se volvieron a graduar, pero en esta ocasión de vida y alegría



El paso del medio siglo los ha convertido en personas muy experimentadas, porque a esta edad ya se ha pasado por casi todo.
 

 Era la cuarta ocasión en la que se encontraban, algo que indica que hay mucha sintonía entre todos ellos, y ganas, muchas ganas de seguir en contacto y compartiendo estos momentos en que indudablemente se lo pasan estupendamente.

 Así pues, este pasado sábado 17 de marzo, sobre la una y media de la tarde se volvieron a reencontrar medio centenar de amigos generacionales para celebrar ya el cuarto encuentro consecutivo. El Cortijo Moyano volvería a ser el sitio elegido, y este año la comisión organizadora tenía preparada una sorpresa especial; la graduación por haber conseguido pasar ‘con nota’ la cincuentena, y dar la bienvenida a los primeros 51 años.

 Fue un acto emotivo y entrañable, ya que los maestros de ceremonia fueron, ni más ni menos, que Mari Carmen Martínez y Antonio Guerrero, auténticos maestros de aquellos primeros años del despertar a la vida, invitados especiales en este día, y en representación de todos los demás, que de alguna forma formaron parte de nuestra educación en la infancia, y ellos fueron quienes nos graduaron haciendo entrega de la banda, birrete y hasta la orla correspondiente como cualquier graduación que se precie.

 Pasaban las horas y en el ambiente se palpaba mucha armonía y compañerismo por parte de todos los asistentes que, con la animación musical, aguataron hasta la una de la madrugada, pero no sin despedirse hasta el quinto encuentro, y más animados si cabe por aquello que se dice de que ‘no hay quinto malo’.

Algunas imágenes del cuarto encuentro






Foto de grupo, púlsala para ampliarla.

El vídeo de La Graduación (dura medio minuto)
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